(Hacer click aquí para realizar la entrega) Conocer los principios fundamentales de la Historia Oral

La Historia Oral

El testimonio oral fue usado desde épocas muy antiguas, y mucho antes que el escrito, para conocer el pasado. Sobre este se apoyaron Heródoto, «Padre de la Historia», para describir las Guerras Médicas, y su sucesor Tucídides, a propósito del conflicto del Peloponeso. También los cronistas medievales usaron el testimonio oral. Incluso en el siglo XVIII el ilustrado Voltaire se sirvió a la par de las fuentes escritas y del relato de testigos para redactar su libro El siglo de Luis XVI, tal y como Jules Michelet escuchó a su padre para entender mejor el espíritu de la Revolución.

Recién en la década de los años cuarenta, del siglo XX, grupos de historiadores en Francia, Inglaterra y Estados Unidos (la escuela francesa de los Anales, la historiografía marxista británica y la nueva historia económica estadounidense) abrieron otras perspectivas para estudiar el acontecer humano. Las viejas obsesiones positivistas de reproducir el hecho tal y como sucedió, y contar la historia a partir de la vida de los «grandes hombres» de la sociedad y de la política –que anteriormente se suponía eran los verdaderos responsables del devenir– pasaron gradualmente a segundo plano. Esta Historia ya no busca la verdad absoluta, sino que le interesa todo cuanto el hombre dice, escribe, siente e imagina. Este nuevo enfoque abre un horizonte casi infinito de testimonios y fuentes para la Historia.

La historia oral es la forma de hacer historia que recurre a la memoria y a la experiencia para acercarse a la vida cotidiana y a las formas de vida no registradas por las fuentes tradicionales. Los recuerdos nos enseñan cómo diversas gentes pensaron, vieron y construyeron su mundo y cómo expresaron su entendimiento de la realidad. Los relatos orales nos introducen al conocimiento de la experiencia individual y colectiva.

 Esta experiencia es un dato subjetivo, es decir no muestra verdades precisas o reconstrucciones veraces. La historia oral es subjetiva porque es individualista, frágil y cambiante debido a que se apoya en la memoria, que está en constante revaloración. Un testimonio oral da cuenta de las expectativas de las personas, sus emociones, sentimientos, deseos, etc. La historia oral se interesa precisamente por la vida en donde se manifiesta la experiencia propiamente humana.

1)    Realiza la lectura del texto y responde:

a.    ¿Qué es la historia oral? ¿Que nos enseñan los recuerdos?

b.    ¿Por qué es subjetiva la historia oral?